La compra de un inmueble en Brasil puede ser muy segura: el riesgo no está en comprar, sino en comprar sin verificar. Para el comprador extranjero, que está a miles de kilómetros y no conoce el sistema local, estos cuidados son todavía más importantes. Estos son los principales.
Verificar la situación del inmueble
Todo inmueble en Brasil tiene una matrícula: el registro que cuenta ssu historia completa: quién es el dueño actual, las transferencias anteriores y cualquier deuda, embargo o restricción. Leer ese documento con atención técnica es lo que revela si el inmueble está realmente libre para ser vendido. Es un paso que no se ve, pero que define la seguridad de la compra.
Verificar la situación del vendedor
Un inmueble con la matrícula limpia todavía puede traer riesgo si el vendedor tiene deudas o procesos judiciales. En ciertas situaciones, una venta hecha por quien ya debía puede ser cuestionada después por un acreedor. Por eso se verifican también las certidões (certificados) del vendedor, no solo el inmueble.
El ingreso del dinero: el punto más delicado
Es el error más común y más grave del comprador extranjero. El dinero de la compra debe ingresar a Brasil por los canales oficiales, mediante contrato de cambio con una institución autorizada por el Banco Central. Usar cambio informal impide comprobar el ingreso regular de los fondos y dificulta, más adelante, la repatriación del dinero. Hacer esto correctamente desde el inicio es una de las mayores contribuciones de la asesoría jurídica.
No depender solo del abogado del vendedor
El corredor vende el inmueble; el abogado del vendedor representa al vendedor. El comprador, especialmente el extranjero, necesita asesoría jurídica independiente, que mire la operación desde su lado. Es lo que separa una buena compra de un problema que puede durar años.
Con estos cuidados verificados, la compra deja de depender de la suerte y pasa a ser una decisión segura y bien informada. En esta sección hay más contenidos sobre cada uno de estos puntos.
Comprar un inmueble en Brasil siendo extranjero: los cuidados que evitan problemas