Balneário Camboriú, Bombinhas y las ciudades vecinas reciben cada vez más compradores argentinos y uruguayos. La compra es posible y puede ser muy segura cuando se tienen en cuenta algunos puntos jurídicos propios de la región y de la condición de extranjero.
La franja costera:
Muchos inmuebles cercanos al mar están en terreno de marina, que pertenece a la Unión. Eso implica una tasa anual, un pago en cada transferencia y una autorización federal previa. Para el comprador extranjero hay además reglas específicas, que deben verificarse antes de la oferta.
El dinero que viene de afuera:
El pago debe ingresar mediante contrato de cambio con una institución autorizada. Es lo que permite comprobar el origen de los fondos y, en el futuro, repatriar el valor de una venta.
Firmar sin estar en Brasil:
El comprador puede ser representado por un apoderado, con procuración otorgada en el exterior (apostillada y traducida) o en una notaría brasileña. Conviene que el contrato prevea plazos compatibles con esas etapas.
Pensar en la sucesión desde el inicio:
El inmueble situado en Brasil se inventaría en Brasil, aunque el dueño viva en otro país. Definir desde la compra cómo se estructura la titularidad evita trámites dobles para la familia.
Si estás evaluando comprar en el litoral catarinense, en esta sección encontrás guías completas sobre cada uno de estos puntos.